Mostrando entradas con la etiqueta ebook. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ebook. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Amazon hace famosos a los escritores rechazados

(CNN) — Al menos 27 de los 100 libros más vendidos de Kindle fueron creados utilizando un programa para autores que desean autopublicarse, el sistema llamado Kindle Direct Publishing. Lo cual ha sido llamado: “la cura para la fatiga por los rechazos”.
La empresa, que el jueves pasado presentó una serie de nuevos lectores electrónicos y tabletas, precisa que el sistema permite a los autores eludir a las editoriales tradicionales para tratar directamente con Amazon, que puede publicar sus libros digitalmente “en horas”. Los autores reciben el 70% de las regalías por la venta de estos libros.
“La mayoría de mis meses son meses de seis cifras”, dijo Hugh Howey, un autor de Florida, Estados Unidos, de 37 años, cuya serie de libros digitales Wool fue destacada por Amazon. “Es más de lo que esperaba ganar en un año”.
La empresa dice que algunos autores, incluyendo a Theresa Ragen, quien apareció en un video promocional durante la conferencia de Amazon, han vendido cientos de miles de libros.
El CEO de Amazon, Jeff Bezos, mostró en la conferencia una cita de Kathryn Stockett, autora de la novela que está entre los mejor vendidos, The Help, en la que lamentaba ser rechazada docenas de veces antes de que un editor la aceptara.
“¿Qué hubiera pasado si me hubiera rendido a las 15? ¿O a las 40? ¿O incluso a las 60?”, dijo la escritora, según la cita de Amazon.
“Lo que se me ocurre es: ¿cuántos autores sí se detuvieron después de 40 rechazos? ¿Cuántos manuscritos grandiosos están guardados en un cajón en algún lugar?”, dijo Bezos, de acuerdo con un blog en vivo.
El hecho de que tantos libros autopublicados hayan sido exitosos en Amazon destaca lo que otros escritores dicen que es una tendencia hacia el éxito en la autopublicación digital, que es ofrecida también por empresas como Apple y Barnes & Noble, además de Amazon.
Esto se presenta a pesar de la evidencia de que muchos autores de libros electrónicos autopublicados ganan muy poco dinero. Una encuesta aplicada a 1.007 personas a principios de 2012 indica que los “autores DIY” (DIY son las siglas en inglés de "hazlo tú mismo") ganan 10.000 dólares al año en promedio, y la mitad de ellos gana menos de 500 dólares al año, según el diario británico The Guardian.
Aún así, el sistema funciona para algunos. “El hecho es que los autores ya no necesitan un editor”, escribió Bernard Starr en The Huffington Post. “Y más y más escritores se dan cuenta de que si no eres un autor de alto perfil que puede disponer grandes ventas, un editor tradicional hará poco por ti, más allá de editar e imprimir tu libro”.
A Howey, autor de la serie Wool, la plataforma de publicación directa le abrió las puertas de una vida que nunca imaginó que fuera posible, en la cual se le paga por escribir de tiempo completo.
Sin la plataforma de Amazon, los libros podrían no haber sido publicados en lo absoluto. Howey nunca promovió la primera edición de Wool, una serie distópica sobre un grupo de personas en la clandestinidad que obtienen toda su información sobre el mundo exterior a través de una sola pantalla digital. No pensó que se vendería.
Luego en octubre de 2011, dijo, sus ventas saltaron de docenas a miles.
“Tomaba fotos de la pantalla y las publicaba en Facebook”, dijo, acerca del momento cuando sus libros comenzaron a aparecer en las listas de los mejores 100 de Amazon.
La compilación Wool Omnibus Edition actualmente se coloca en el lugar 193 de la tienda Kindle, aunque fue listada en la conferencia de prensa de Amazon como dentro de las primeras 100, donde ha aparecido antes. “Estaba un poco desconcertado por todo esto”.
Howey trabajaba como vendedor de libros y capitán de yates. Ahora su historia fue seleccionada por el director Ridley Scott, según informes de noticias y algunos editores de Nueva York lo han contactado para ofrecerle contratos por sus libros, dijo, pero quiere continuar con autopublicaciones para mantener los derechos de su obra.
“El estigma se fue”, dijo Howey acerca de la autopublicación en formatos digitales. “Los editores adquirirán una obra autopublicada si funciona bien. Los lectores realmente sólo están interesados en buenas historias”.

Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2012/09/10/amazon-hace-famosos-a-los-escritores-rechazados/

lunes, 14 de noviembre de 2011

Autopublicar tu libro on line, una moda rentable y exitosa en EEUU

Empezó, hace unos pocos años, como un escape para los autores noveles cuyas primerizas obras se daban de bruces con la férrea disciplina editora de los grandes grupos, y no tan grandes, y con la frecuente soberbia de inaccesibles agentes y editores más pendientes de amasar ganancias que de la buena Literatura o el descubrimiento de nuevos autores. Fue vista como una moda pasajera que en poco o en nada iba a afectar a los detentadores de la cultura escrita. Pero, al cabo de los años, y merced al ímpetu de algunos avanzados, la autopublicación ha hecho recapacitar a las grandes editoriales estadounidenses. Y al parecer ha hecho furor entre las mujeres escritoras.
Incluso alguna que otra autora consagrada, como es el caso de Nyree Bellevile, una escritora que fue abandonada por su editor y que, rechazando el desánimo, optó por publicar sus nuevos y viejos libros en formato de ebook, una vez que consiguió hacerse con los derechos de estos últimos. Fue una experiencia dura al principio, reconoce, pero que le ha hecho ganar, en los últimos 18 meses, medio millón de dólares, tal como relata Jeffrey A. Trachtenberg en un interesantísimo y ameno artículo publicado en The Wall Street Journal.

Beleville, que utilizó en su singular viaje digital los seudónimos de Bella André y Lucy Kevin, autopublicó su primer libro electrónico, asumiendo los gastos de edición y publicidad, en abril de 2010. O sea, hace casi nada. Y desde entonces ha conseguido vender 265.000 ejemplares de sus obras hasta conseguir el citado medio millón de dólares con unos precios de venta oscilantes entre los 2,99 dólares y los 5,99.

La peripecia de Bellevile constituyó para muchas nuevas autoras un ejemplo y punto de partida para embarcarse en un proceso semejante, como fue el caso de Eve Yohalem que, un mes después de su primera autopublicación solo ha conseguido 100 dólares por la venta de su primer libro, después de haber soportado unos gastos de 3.400 dólares. Pero, tal como ella se encarga de aclarar, no tiene ninguna prisa.

Otra escritora de ficción, Darcie Chan consiguió mediante la autopublicación de The Mill River Recluse colocarse en el número 5 de la lista de WSJ dedicada a los bestsellersBarnes & Nobles le ha prestado la atención que antes le negó. digitales. Su libro había sido previamente rechazado por varias grandes editoriales. Pero ahora, incluso un gigante como

El éxito de los noveles que autopublican sus libros es tal que la grande por antonomasia, Amazon, ofrece a los autores el 70% de los ingresos por la venta de libros digitales. Los editores tradicionales suelen ofrecer a los autores el 25% de las ventas de ebooks. En España lo habitual para los autores del libro en papel ronda el 10%. El éxito en EEUU parece asegurado. El número de libros digitales autopublicados ascendió un 160% el año pasado con 133.036 títulos editados.

Otro autor prácticamente desconocido, Derek J. Canyon –seudónimo de Erik Kjerland-, se ha autopublicado cuatro novelas y ha conseguido, de momento, un beneficio de 5.000 dólares. Evidentemente no es mucho y no le posibilita abandonar su profesión de escritor de temas técnicos. Pero por algo se empieza.

La diferencia entre la publicación digital y la clásica es evidente, mientras la primera permanece en el mercado por tiempo indefinido los libros clásicos abandonan las estanterías en un plazo no superior a los seis meses. Como dice Yohalem la gran diferencia reside en el ciclo de ventas. Es tal el éxito de la autopublicación en Estados Unidos que los grandes distribuidores, tipo Barnes &Nobles o Amazon, han decidido acogerles en su seno o, al menos, intentarlo

Son los mismos autores quienes se encargan de publicitar sus obras recurriendo a las amistades, a las redes sociales como Facebook y “esto no ha hecho más que empezar”, como matiza la misma Yohalem en el artículo de WSJ.